Entrevista a Salvador Elio Galvaz (escritor)

"Lectura de un Libro: Es hurgar en los cajones de la vida de alguien más, es beberse sus vinos, dormir en su cama, tener sexo con sus parejas, sentir sus pérdidas, sus dolores, y celebrar sus victorias(...)"

1.- ¿De dónde sacaste esa primera motivación para la escritura? ¿Es la escritura tu primera pasión?

Desde pequeño escribía. Mi primer poema lo escribí a los once años (lo recuerdo casi todo de memoria). En aquellos años tenía una profunda y divertida conexión con las letras como si fuesen crayones de colores con los que garabateaba emociones, o como piezas de Lego con infinitas posibilidades. Dejé de escribir en los últimos años de mi adolescencia. Cargaba con tanto miedo y vergüenza, tanta culpa, que no me permitía escribir con honestidad, con vulnerabilidad. Cuando escribía para afuera, cuando escribía como un escudo para protegerme de mí mismo, la escritura se me convirtió en parte de la pesadez, en parte de mi agobiante rutina de aparentar, de no sentir, de no ser. Y la fui dejando de lado. Hay una corta escena en mi novela en la que hago alusión a esto, hablo de la poesía que Ricardo, el protagonista, escribía de adolescente como una forma de despistar las sospechas de su madre: «Ella leía a escondidas mi cuaderno de poesía, y tal vez por eso escribía para ella, para lo que yo suponía que ella quería leer». 

Así que no sé si puedo decir que la escritura es mi primera pasión, al menos no todavía, porque ha sido una relación que tuve que enmendar con el tiempo, a la que tuve que volver para reparar las grietas de una dinámica condicionada por el miedo. Y creo que parte de este proceso —en el que continúo— ha sido escribir mi novela con absoluta vulnerabilidad, y en ocasiones forzándome a reabrir heridas que pensé curadas hace mucho tiempo. La escritura y yo estamos todavía aprendiendo a conocernos nuevamente, empujando y estirando los linderos de nuestra comodidad mutua. Es un proceso, sí, un proceso que me produce inseguridad y placer a la vez. Pero bueno, qué, si no las grandes experiencias de la vida, producen a la vez placer como inseguridad. 

 

2.- ¿Qué significa para ti la lectura de un libro?

Es voyerismo. Es hurgar en los cajones de la vida de alguien más, es beberse sus vinos, dormir en su cama, tener sexo con sus parejas, sentir sus pérdidas, sus dolores, y celebrar sus victorias. Es vivir a través de avatares sin tener agencia, dejarnos llevar sin control a un universo creado por alguien más, que nos permite explorarlo bajo sus reglas, relegando nuestra autonomía a sus imposiciones. Es aprender a vivir de nuevo, a revivir sentimientos y encontrarle sentido a mis propias experiencias en las vivencias de otros. Es invasivo en un doble sentido, porque al leer invadimos un espacio que no es nuestro, pero luego los susurros de las historias nos invaden, y se quedan para siempre con nosotros como si fuesen recuerdos implantados de vivencias ajenas. ¡Leer es such a trip!

 

3.- En tu novela “Pasado el tiempo de admiración” hablas de tu propia aceptación, ¿te costó mucho aceptar tu condición sexual?, ¿por qué lo has querido reflejar en tu novela?

Hay contextos que harán más o menos difícil el dar el paso a la aceptación. En mi caso, yo crecí en Guayaquil, Ecuador en donde la homosexualidad fue penalizada hasta 1997, cuando cumplía mis dieciocho años. Hay un peso invisible y real cuando además de la homofobia cultural, cuando además del adoctrinamiento religioso, cuando además de la vergüenza familiar, se vive en un contexto en el que la “verdad social” equiparaba mis deseos homosexuales a los de un criminal. Vuelvo a mi novela, en una escena el protagonista explica la diferencia entre la “tentación homosexual” y el “ser homosexual” comparándolo al deseo inmaterializado de cometer un delito: «Imagina que sientes la tentación de robar algo. Pero no lo haces, ¿verdad? Porque sabes que si lo haces serías un ladrón (…). Entonces, aunque hayas tenido muchas ganas de robar, el no haberlo hecho significa que no eres un ladrón…».

Hace poco recibí un mensaje de un chico de República Dominicana que estaba leyendo mi novela. En su mensaje me contaba sobre su experiencia al salir del closet con sus padres, una experiencia que podríamos decir fue hermosa, reafirmadora, llena de amor y aceptación por parte de su familia. Pero algo que me llamó la atención de cómo me lo contaba fue el miedo que sintió y que mantuvo hasta ese momento de revelación, de confrontación. Porque para muchos la aceptación de nuestra orientación sexual y/o identidad de género ha sido primero un proceso de valentía interna, de tener que cuestionarnos, las más de las veces en soledad, quiénes somos y por qué somos diferentes. Eso, creo, nos hace admirables, es una experiencia muy especial de vida en la que entendemos que para ser quienes somos, para vivir con honestidad, debemos transgredir. Cruzar esa línea, creo yo, nos hace valientes, incluso cuando se tiene la fortuna de estar rodeado de amor y aceptación, porque ese paso fue interno antes que externo. 

 

4.- ¿Narrativa LGTBI+ o narrativa heterosexual? ¿Es importante la escritura de libros LGTBI+  hoy en día?

La literatura ha jugado un papel importante a lo largo de la historia en la evolución de la normativa social, en despertares ideológicos y en moldear la idiosincrasia de sociedades. Hace unos días un amigo me recomendó un libro de Lynn Hunt en el que explica cómo la novela epistolar del siglo XVIII inspiró a que se comenzara a hablar de los derechos humanos, porque mostraba lo que sentían en el fuero interno sujetos que en aquellos tiempos no se consideraba que debían tener derechos. La literatura nos sensibiliza ante realidades ajenas y nos expone para hacernos sentir lo que otros han sentido. Nos aproxima.

En el caso de obras literarias con una temática queer, esto tiene un doble efecto: por un lado ayuda a generar empatía, a normalizar sentimientos y conductas foráneas para muchos que viven una vida heteronormativa. Por otro lado, estas obras comienzan a entrelazarle entre sí creando en el imaginario colectivo los distintos matices de una experiencia de vida queer, y aquello nos permite reconocernos en esas experiencias a quienes somos miembros de la comunidad LGBTIQA+, nos ayuda entender que no estamos solos, que somos parte de algo más grande que nuestros miedos e inseguridades. Creo también que esta apertura literaria es relativamente nueva. Cuando yo crecí buscaba ese reconocimiento mutuo en lo que yo entendía como los códigos secretos de las novelas de Oscar Wilde, o en lo que leía como el fatalismo homosexual de Mishima o de Mann. Cuando llegó a mis manos la primera novela de Jaime Bayly que leí, La Noche es Virgen, me acogió una suerte de euforia, no tanto por la historia en sí, sino por sentir por primera vez en un libro una conexión real, por poder ver muchos de mis miedos reflejados en esas páginas y mi deseo —prohibido— descrito abiertamente y con total impunidad. Como si me hablara a mí, como si me conociese.

¿Literatura heterosexual? Pues, habría que verlo… que las librerías vayan y hagan estanterías con categoría: “Ficción Cis-Het”. Pero aquello sería casi todo lo demás, ¿o no?

 

5.- ¿Sueles escribir lo que te apetece o lo que te marca el mercado? ¿Tienes libertad para escribir lo que te da la gana?

Es interesante, porque la pregunta casi sugiere que “limitarme” a escribir literatura de temática queer podría convertirse en un condicionamiento, cuando en realidad, para mí, ha sido el poder por fin escribir con honestidad y vulnerabilidad lo que realmente quiero expresar. 

Tengo libertad para escribir. Tengo el privilegio de poder hacer de la escritura un acto de liberación. 

 

6.- ¿Puedes combinar tu faceta profesional con la escritura de libros?, ¿Te gustaría disponer de más tiempo para escribir?

En mi identidad secreta, es decir, en la que no soy un súper héroe que escribe novelas valientes, soy un abogado que trabaja en temas de derechos humanos y crímenes internacionales en La Haya, en Países Bajos. No es fácil combinarlas, y lo cierto es que la pandemia me dio el espacio para hacerlo de manera más rutinaria. Pero ya se destapó la caja de Pandora, ya salieron todos los demonios y le cogí el gusto, así que too late, tocará encontrar la forma de compaginarlo. 

 

7.- Futuros Proyectos en mente.

En mi mente pues todos los proyectos: serie en Netflix, película en HBO protagonizada por Jesuso López, convertirme en un New York Times Best-selling Author, y un musical en Broadway (¿ya vieron el Playlist en Spotify con las canciones en mi novela?). 

Ahora, en mi ordenador, en este momento de la vida real, pues ya he terminado el manuscrito de mi segunda novela y estoy a pocos capítulos de terminar el primer manuscrito la tercera. 

Ya les iré contando.

 

Nuestro agradecimiento a Salvador Elio Galvaz de parte de LibrosArcoiris. Comenta la entrevista si lo deseas aquí abajo. Gracias.

 

Redes de Salvador Elio Galvaz: 

Web: www.salvadoreliogalvaz.com

E-mail: salvador.elio.galvaz@gmail.com

Instagram: @S.Elio_Galvaz

 

 

Comments

  • Guest (jose barquero)

    Me ha gustado mucho la entrevista, gracias !! ;););)

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